Ariel Ramirez
Viernes, 19.02.2010, 03:41pm (GMT-3)
Ariel
Ramirez
En Ariel Ramírez se resumen las cualidades de un artista que, fiel a
las raíces y valores culturales de su pueblo, conformó una trayectoria
creativa que le permitió trascender el ámbito de su país de origen
-nació en Santa Fe, ciudad del Litoral de la Argentina, el 4 de
setiembre de 1921-, para convertirse en un pianista y compositor de
notable reconocimiento universal.
Cuarto entre los seis hermanos nacidos del matrimonio entre doña
Rosa Blanca Servetti y don Zenón Ramírez (maestro, periodista y
escritor), Ariel estudió piano en su ciudad natal y, luego de obtener su
título de maestro de escuela, ya convencido de que su futuro estaría
destinado a expresar musicalmente las vivencias del hombre del interior
de su país, buscó familiarizarse con las manifestaciones de
instrumentistas y cantores populares. Fue crucial en su elección la
visita a la Escuela Normal de Santa Fe de un inspector de Música, dueño
de un elegante estilo pianístico, llamado Arturo Schianca, incansable
difusor del repertorio sureño.
Radicado en Córdoba, al amparo de sus amigos estudiantes tucumanos
Chonchón y Raúl Mothe, conoció a Atahualpa Yupanqui quien lo impulsó a
conocer el noroeste; así a partir de 1941 viajó por las provincias de
Tucumán, Salta y Jujuy. Vivió varios meses en Humahuaca, donde recibió
una fecunda orientación del Dr. Justiniano Torres Aparicio, músico y
conocedor de la cultura nacional. También estuvo radicado un tiempo en
la región cuyana, principalmente en Mendoza.
Hacia 1943, iniciada ya su carrera de intérprete de un variado
repertorio pianístico basado en la música folklórica sudamericana, se
presenta como solista de piano en Buenos Aires en conciertos y
filmaciones, como así también integrando ciclos de emisiones radiales de
arte nacional, especialmente a través de Radio El Mundo. Su
participación es asimismo requerida por las compañías grabadoras de
discos, y es RCA Víctor la que imprime, en 1946, sus primeras placas en
78 r.p.m. con sus obras La tristecita (zamba), Purmamarca (bailecito) y
Malambo: "lo más puro de mi creación", según ha observado el propio
Ramírez. Su vinculación con la mencionada compañía se extiende hasta
1956, con 21 discos dobles grabados.
Al conocimiento de los secretos de la creación popular, de sus
estructuras rítmicas y el espíritu de su lenguaje melódico, sumó Ariel
Ramírez el invalorable apoyo del estudio académico de la música: en el
Conservatorio Nacional, donde recibe durante un año lecciones de técnica
pianística y estudios de composición a través de las lecciones del
maestro Luis Gianneo. El novel compositor pronto alcanzó el grado de
madurez expresiva que le permitió lograr una serie de notables
creaciones que de inmediato se popularizaron en el territorio argentino y
en los países vecinos.
En 1950 realiza su primer viaje a Europa. Radicado en Roma,
mayormente en el "Istituto Italo-Argentino per gli Scambi Culturali ed
Artistici", durante cuatro años se presenta como intérprete de la música
argentina y sudamericana en salas de concierto de las Universidades de
Barcelona, Santander, Roma, Cambridge, Utrecht y Amsterdam; también
actuó como invitado por la Cameratta Musicale Romana en el Palacio
Marignolli y ofreció recitales en la Sala Brahms y la Academia de Música
de Viena, la Musikhalle de Hamburgo, el Ateneo de Madrid, el Withmore
Hall y la BBC de Londres, también en Radio Vaticano donde fue recibido,
luego de su concierto, por su Santidad, el Papa Pío XII. Durante 1951,
radicado en Madrid, fue becado por el Instituto de Cultura Hispánica
para efectuar estudios sobre la música de tradición oral española.
Al volver del viejo continente, luego de realizar varios conciertos
en ciudades argentinas, se establece en Lima (Perú), a partir de 1954,
donde recibe el honor de ser nombrado miembro del Instituto
Sanmartiniano de Perú. En las reuniones de pintores, escritores y
músicos peruanos que organizaba una notable pianista y compositora
limeña, Rosa Mercedes de Morales, asimiló las cadencias y ritmos de la
música folklórica local; durante ese período continúa con sus
presentaciones en varias capitales sudamericanas. De la organización de
estos conciertos se ocupaba Miguel Brascó, amigos desde entonces, se
convertirá en uno de sus más frecuentes colaboradores; la calidad de sus
textos ha significado un valioso aporte a las canciones creadas por
Ramírez.
En 1955 regresa a la Argentina y emprende la tarea de organizar la
Compañía de Folklore Ariel Ramírez con la cual recorre innumerables
escenarios del interior del país durante más de dos décadas. En su etapa
inicial convoca a intérpretes que representaban lo más puro de las
expresiones musicales vernáculas, tales como el conjunto vocal Los
Fronterizos y el magistral charanguista boliviano Mauro Núñez.
Dijo Carlos Vega, eminente musicólogo argentino: "Ariel Ramírez,
celebrado pianista y compositor nativo, parece haber entendido muy bien
que la danza natural es, sin más, un bello espectáculo. Sobre la pura
base de las formas rurales, sin alterar las estructuras tradicionales
(salvo lo indispensable para su adecuación a la escena) Ariel Ramírez,
ha creado para su Compañía de Folklore un programa en que la destreza de
los bailarines, la calidad de la música y la excelencia y propiedad de
los trajes y el vistoso manejo de las luces, se unifican para ofrecer al
espectador una profunda nota de arte depurada por la mesura y el buen
gusto. La intensa labor de difusión que su conjunto desarrolla por el
interior presta el mejor servicio al conocimiento de las tradiciones
argentinas".
También proyectó esa labor en el exterior y en ese sentido, merece
destacarse la gira que los veinte integrantes de la Compañía realizaron
durante cinco meses, en 1957, visitando las principales ciudades de la
Unión Soviética (Moscú, Bacú, Tbilisi, Kishinov, Sochi y Erevan), de
Polonia Varsovia (Warjzawa), Bialistok (Bialystock), Dancing (Gdansk),
Radom, Rzeszow, Crakovia (Krakow), Oswiecim, Katoviche (Katowice), de
Checoslovaquia (Praga, Ostrava y Pilsen).
La Compañía, liderada por Ramírez dio la posibilidad de iniciarse en
sus respectivas carreras a numerosos valores trascendentes del arte
folklórico de los últimos cuarenta años.
Durante esa etapa su labor compositiva se enriquece con temas como
Los inundados, Volveré siempre a San Juan, La última palabra, La
equívoca, El Charrúa, Allá lejos y hace tiempo, Cuatro rumbos y El
Paraná en una zamba. Paralelamente reinicia sus estudios de composición
con el maestro Erwin Leuchter, que continúa durante la década de 1960.
A partir de 1961 la empresa discográfica Philips lo cuenta entre sus
más destacados artistas, ya que impulsa la realización de una serie de
obras cuyas innovaciones amplían la temática y las formas de la canción
tradicional. Inicia sus grabaciones en dicha empresa con un "long play"
integrado por una completa muestra de danzas de las distintas regiones
del país; algunos temas tradicionales, con arreglos del propio Ramírez y
otros de su autoría. En cada disco se observa un trabajo muy serio de
análisis y selección de los materiales, como asimismo una marcada
vocación por dar a conocer la riqueza musical de cada ámbito musical, en
este sentido ofrece series como La Pampa y El Litoral. Siguiendo la
misma línea selecciona las más exquisitas composiciones de tres de las
más representativas especies de la música argentina: la Zamba, el Vals
criollo y el Tango. En su constante labor creativa busca nuevas
sonoridades y experiencias personales enriquecedoras, así integra
exitosos elencos con notables artistas, tal es el caso de Eduardo Falú,
Los Fronterizos, El Conjunto Ritmus (director: Antonio Yepes), Jaime
Torres, León Jacobson, Lolita Torres y Mercedes Sosa. También incursionó
en la cinematografía, al producir bandas sonoras para algunas películas
de los directores argentinos Leopoldo Torre Nilsson, Fernando Ayala y
Héctor Olivera y en otros medios como Luz y Sonido en la Quinta
Pueyrredón, con libro de Victoria Ocampo.
1964 es un hito especialmente significativo en su trayectoria,
puesto que para la Navidad de ese año da a conocer Misa Criolla, con la
cual se abre uno de los períodos más brillantes en su labor creativa
jalonado de obras de reconocido mérito como Navidad Nuestra, Los
Caudillos, Mujeres Argentinas y Cantata Sudamericana.
Como corolario de años de giras por el interior del país, en octubre
de 1964 se presenta en la ciudad de Buenos Aires la mencionada Compañía
conjuntamente con los dos grupos folklóricos más destacados del momento
-Los Chalchaleros y Los Fronterizos- en el Teatro Odeón bajo el título
de Esto es Folklore!. El ciclo de espectáculos, que se repitió en los
años subsiguientes con variados elencos, recibió la ponderación de la
crítica especializada.
Su carrera internacional continuó ininterrumpidamente, llevando su
arte a otros países americanos, como Brasil, Ecuador, Colombia,
Venezuela, México y Uruguay; precisamente fue en Mercedes, donde se
realizó la primera audición pública de Misa Criolla, el 20 de diciembre
de 1965 en un espectáculo organizado por la Peña Lazo y Estribo.
En 1967 emprende la primera gira de su obra Misa Criolla por el
continente europeo con el elenco original, producida por Lippman + Rau,
una empresa de conciertos alemana. Mercedes Sosa, Chito Cevallos y
Carlos Amaya también fueron convocados a participar de la delegación,
que ofreció recitales en importantes ciudades de Alemania, Holanda,
Bélgica y Suiza. La gira concluyó en Roma, con una audición en Radio
Vaticano y una significativa audiencia privada con Su Santidad el Papa
Paulo VI, quien recibió un ejemplar del disco de la Misa.
Paralelamente a su actividad artística Ariel Ramírez ha desarrollado
una intensa labor en defensa del derecho de autor. "Me hice dirigente
autoral porque me robaron una obra. Fue en Francia que grabaron con otro
título mi obra "La Peregrinación". Sentí mucha pena. Y pensé que si a
un tema tan difundido y de un autor al que le grabaron muchísimas
composiciones le hacen esto, qué será a los menos difundidos. Tras
sentir en carne propia el daño moral y material que eso significa,
decidí ponerme al lado de los que tanto lucharon y siguen luchando por
los derechos autorales". (La Tribuna, Asunción, martes 5 de mayo de
1970). El reclamo fue atendido favorablemente editándose para Francia
con su otro título "Aloutte" (La Peregrinación) y la correspondiente
poesía en francés.
La vocación docente del Maestro Ramírez, evidenciada a través de
toda su variada obra, se concreta en el campo de la pedagogía musical,
al componer una serie de estudios para facilitar la interpretación
pianística de la música popular; el álbum, publicado en 1975, es texto
de estudio en los Conservatorios nacionales y privados del país.
Asimismo compuso una serie de canciones provincianas escritas para las
voces iguales de los niños, álbum que tuvo gran aceptación en la escuela
primaria.
En 1974 realiza una gira europea con su obra Misa Criolla
interpretada por un solista - si bien originariamente había sido escrita
para dos voces- y el Coro Madrigal de Bucarest, dirigido por el Maestro
Marín Constantin. El cantante seleccionado, dada la amplitud de su
registro, fue Zamba Quipildor, nacido y criado entre los sones de la
baguala, alma musical del noroeste argentino.
En 1981, con el estreno de su nueva obra coral Misa por la Paz y la
Justicia, Ariel Ramírez renueva su vibrante mensaje de amor y paz
realizado con indudable jerarquía a través de la participación de
artistas notables como Alfredo Alcón, Oscar Cardozo Ocampo, Zamba
Quipildor, Damián Sánchez y Domingo Cura. Al igual que en su anterior
obra religiosa, estuvo guiado en los fundamentos teológicos por el
presbítero Osvaldo Catena, su entrañable amigo desde los años juveniles
en Santa Fe.
Sus canciones han sido objeto de múltiples grabaciones de artistas
internacionales y se conocen versiones pertenecientes no sólo al mundo
hispano-parlante sino muchas registradas en inglés, italiano, francés,
hebreo y árabe. Algunas de las más difundidas son: Alfonsina y el mar,
La peregrinación, Los Reyes Magos, La anunciación, Antiguo dueño de las
flechas, Juana Azurduy y Navidad en verano todas ellas con poesía de su
más frecuente colaborador, el destacado historiador, Dr. Félix Luna.
Entre las numerosas giras artísticas guardan especial importancia
aquellas realizadas en Israel, donde las presentaciones de Misa Criolla
recibieron siempre los más calurosos elogios de la crítica.
En 1987 el famoso tenor español José Carreras grabó en la iglesia La
Bien Aparecida en las montañas de Santander (España), una nueva versión
de Misa Criolla para el sello Philips Classics Productions; en los años
siguientes se la pudo apreciar en las más prestigiosas salas del arte
lírico y, entre otras presentaciones memorables, se destacó la realizada
en Ciudad del Vaticano.
Desde su función al frente del Centro de Divulgación Musical de la
Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, proyecta con Flavio Barbieri
y un equipo de especialistas un programa de asistencia a la educación
musical en las escuelas primarias denominado "La música va a la escuela"
destinado al conocimiento y difusión de las culturas musicales
regionales del país. También debido a su iniciativa del CDM ha puesto en
funcionamiento un programa de divulgación de todas las manifestaciones
musicales -tanto populares como académicas- y en tal sentido promueve la
actuación en todos los ámbitos de la ciudad, en especial espacios al
aire libre y en forma gratuita, de organismos estables sinfónicos y
corales, grupos instrumentales y solistas. En la temporada de verano, de
noviembre a marzo de 1988 se calcula que cerca de un millón de personas
concurrieron a dichos acontecimientos culturales.
En 1992 presentó su espectáculo Misa Criolla en el Auditorio Manuel
de Falla de Granada y en la Expo '92 de Sevilla. Con el mismo
espectáculo tomó parte en el "Meeting per l'amicizia fra I popoli" de la
ciudad de Rimini, con la presencia como solista del tenor español José
Carreras, reeditando en vivo el éxito del CD grabado en 1987 en España.
En el mismo año, con motivo de celebrar sus 50 años con la Música
Nacional realizó tres memorables conciertos en el Teatro Colón y en el
Luna Park, de Buenos Aires, donde ofreció un programa dedicado
íntegramente a sus propias creaciones interpretadas por artistas de la
talla de Eduardo Falú, Jairo, Facundo Ramírez, Domingo Cura y Zamba
Quipildor.
Es digna de mención por su notable repercusión la serie de
conciertos que realizó en Polonia durante 1993, que culminó con su
actuación en la Sala de Conciertos de la Filarmónica Nacional, en
Varsovia y en la Iglesia de Cracovia.
En junio de 1995 presentó Misa Criolla por primera vez en Londres.
El concierto se realizó en el Royal Festival Hall con la participación
de coro más importante de Gran Bretaña -fundado bajo los auspicios de la
Reina Victoria en 1871-, la Royal Choral Society. Con el patronazgo de
Su Majestad La Reina Isabel II y la Presidencia de Su Alteza El Duque de
Kent, dicha entidad musical celebró sus 125 años cantando la muy
difundida Misa Criolla, dirigida por su autor, ante 3.000 espectadores.
El Departamento de Música de la Universidad de Sud Africa editó en
1995 el nuevo "Piano Examination Album" donde incluye cuatro listas de
cuatro obras cada una, correspondientes a distintos períodos del arte
pianístico. En la última lista, que representa a autores del siglo XX y
compositores de Sud Africa, aparece el Estudio N° 2 Bailecito (extraído
de: 15 Estudios para Piano, sobre ritmos y formas de la tradición
musical argentina, Editorial Lagos y Famac S.C.A., Buenos Aires, 1975)
de Ariel Ramírez: una muestra más del prestigio internacional alcanzado
por sus composiciones.
Con su Misa por la Paz y la Justicia -que incluye recitados de
pasajes bíblicos de profunda significación- obtuvo resonante éxito
durante los conciertos realizados en 1997, con la participación del Coro
de la Iglesia de Leiden (Holanda), especialmente en el Concertgebouw de
Amsterdam. Consecuentemente, al año siguiente Sony Music Entertainment
reeditó en Holanda y Alemania la grabación original, que pronto se ubicó
al tope de las preferencias discográficas. Años más tarde reiteró su
presencia en el Concertgebouw y en el Musiekcentrum Frits Philips, de
Eindhoven, para ejecutar con organismos corales holandeses la citada
Misa.
La primera presentación de Misa Criolla en Japón tuvo lugar en el
Suntory Hall de Tokio en 1998, durante un concierto memorable, a sala
llena.
El Teatro Nuevo Apolo (1989) y el Teatro Albeniz (1997 y 1998), de
Madrid el Gran Teatro (1999), de Córdoba fueron los escenarios elegidos
por el productor José Lata Liste para presentar el tango y el folklore
de Argentina, en el espectáculo denominado Los Creadores. Reunió el
piano de Ramírez, al de Mariano Mores, y luego al bandoneón de Julián
Plaza. Los tres nombres, destacados compositores, asimismo.
Nuevamente, a comienzos del 2000 se reúne con José Carreras para
actuar en el Palau de la Música Catalana, y el 9 de Julio, para celebrar
la fecha patria, Misa Criolla es ejecutada por su autor, en la Plaza
Central de la Expo 2000 de Hannover, con coro alemán y elenco de
Argentina.
Ariel Ramírez tiene en preparación una cantata denominada Los
Sonidos del Nuevo Mundo, compuesta en homenaje a España en conmemoración
de los Quinientos años del Descubrimiento. Con temas y personajes
relativos a la conquista de América, los poemas pertenecen a María Elena
Walsh y Miguel Brascó, también incluye fragmentos poéticos de culturas
precolombinas.
Como dirigente de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores
(SADAIC) ha ocupado numerosos cargos nacionales e internacionales; en
1988 le correspondió el honor de haber sido el primer latinoamericano
elegido para presidir la Confederación Internacional de Sociedades de
Autores y Compositores (CISAC). Fue Presidente de SADAIC durante cinco
períodos. Actualmente ocupa el cargo de Presidente de la Junta
Consultiva.
En sus continuas giras en el exterior sigue corroborando la vigencia
y aceptación internacional de su afamada obra Misa Criolla.
Fuente: http://www.arielramirez.com/biog.htm
Fuente: http://www.arielramirez.com/biog.htm
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